viernes, 15 de mayo de 2015

Conclusión de La rayuela

La obra cumple a cabalidad su intención; lograr la complicidad del lector con la historia, siendo así distinta la trama, acorde a las interpretaciones del activo lector, quien no debe temer a completar en su mente ciertos “huecos”, según Mauricio Ostra, en la historia y los hechos. Espeluznante es conocer la dualidad en que Horacio se encuentra inmerso. Esas deformaciones voluntarias de hechos, personas y actitudes, nos sorprenden, no por su inverosimilitud, sino porque nos advierten que estamos viendo a un espejo, y en el fondo, la historia de Oliveira nos incorpora, y nos llama a la escabrosa realidad; la nuestra. El hito de la contemporaneidad, “Rayuela”.

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